Salud de la mujer con epilepsia: desafíos en el ciclo menstrual, anticoncepción y embarazo
Comprenda estas interacciones que son fundamentales para un cuidado seguro y eficaz a lo largo de la vida reproductiva
La relación entre el ciclo menstrual y las crisis
El ciclo menstrual puede influir en la frecuencia de las crisis epilépticas debido a las variaciones hormonales a lo largo del mes. Hormonas como el estrógeno pueden aumentar la excitabilidad cerebral, mientras que la progesterona tiende a ejercer un efecto inhibidor.¹
En algunas mujeres, se observa un aumento en la frecuencia de las crisis en fases específicas del ciclo, un patrón conocido como epilepsia catamenial.¹
El registro de las crisis junto con el ciclo menstrual puede ayudar al médico a identificar este patrón y ajustar el tratamiento de forma individualizada.³
Elección del método anticonceptivo
La elección del método anticonceptivo es un punto importante en el cuidado de la mujer con epilepsia, debido a las posibles interacciones entre los medicamentos anticonvulsivos y los anticonceptivos hormonales.
Efecto sobre el anticonceptivo
Algunos medicamentos pueden inducir enzimas hepáticas, acelerando el metabolismo de las hormonas anticonceptivas y reduciendo su eficacia, lo que aumenta el riesgo de embarazo no planificado.¹
Efecto sobre la epilepsia
Ciertos anticonceptivos hormonales pueden reducir la concentración plasmática de algunos medicamentos anticonvulsivos, favoreciendo la aparición de crisis.²
Debido a estas interacciones, métodos no hormonales o con menor interacción medicamentosa, como el dispositivo intrauterino (DIU), pueden ser considerados, según evaluación médica individualizada.¹
Embarazo, planificación y posparto
La planificación del embarazo es una etapa fundamental en el cuidado de la mujer con epilepsia. La evaluación preconcepcional permite ajustar el tratamiento a opciones más seguras y definir la dosis adecuada antes del embarazo.⁴ La suplementación con ácido fólico se recomienda para reducir el riesgo de malformaciones congénitas.⁴
Durante el embarazo, los cambios fisiológicos pueden modificar la absorción y el metabolismo de los medicamentos, lo que hace necesario un seguimiento clínico regular para garantizar la seguridad materna y fetal.⁵
En el período posparto, factores como la privación del sueño y los cambios en la rutina pueden aumentar el riesgo de crisis. Por ello, las estrategias de organización y el apoyo familiar son importantes para reducir estos riesgos y mantener la estabilidad clínica.³
Consideraciones finales
El cuidado de la salud de la mujer con epilepsia debe ser individualizado y considerar todas las etapas de la vida reproductiva.
El seguimiento especializado permite ajustar el tratamiento, orientar las decisiones anticonceptivas y planificar el embarazo de forma segura, contribuyendo a un mejor control de las crisis y a la calidad de vida.
Referencias:
1. Prefeitura de São Paulo. Protocolo de anticoncepción. Disponible en: https://drive.prefeitura.sp.gov.br/cidade/secretarias/upload/saude/Contracepcao_PMSP.pdf. Acceso en: 16 mar. 2026.
2. Tomson T, Battino D, Bonizzoni E, et al. Management of epilepsy in pregnancy: a report from the EURAP epilepsy pregnancy registry. Lancet Neurology. 2015;14(6):609–617.
3. Epilepsy Foundation. Women and epilepsy. Disponible en: https://www.epilepsy.com/living-epilepsy/women. Acceso en: 16 mar. 2026.
4. Federación Brasileña de las Asociaciones de Ginecología y Obstetricia (FEBRASGO). Epilepsia y embarazo – Protocolos 2024-2025. Disponible en: https://www.febrasgo.org.br/images/pec/CNE_pdfs/fps2024/Protocolos%20cole%C3%A7%C3%A3o%202024-2025/n3%20-%20O%20-%20Epilepsia%20e%20gravidez.pdf. Acceso en: 16 mar. 2026.
5. Mayo Clinic. Pregnancy and epilepsy: Know the facts. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/in-depth/pregnancy/art-20048417. Acceso en: 16 mar. 2026.